domingo, 7 de diciembre de 2008

DUELOS Y QUEBRANTOS.

Ese personaje mágico de la literatura que a todos nos arrebata, Alonso Quijano, más conocido como Don Quijote comía los sábados una comida que se llamaba Duelos y Quebrantos.
Como esto quizás no se entienda bien en nuestros tiempos, daremos una pequeña explicación de qué eran los Duelos y Quebrantos.
Según el Diccionario de Autoridades, llamábase así a la tortilla de huevos y sesos. Pellicer dice que era la olla compuesta de los huesos quebrantados y la carne acecinada de las reses que se morían o se desgraciaban por cualquier accidente.
Acecinar. Consistía en salar las carnes y ponerlas al humo y al aire para que, enjutas, se conservasen.

Lope de Vega nos dice que los Duelos y Quebrantos eran con huevos y en una comedia atribuída a Calderón se nos dice que “huevos y torreznos basta, que son Duelos y Quebrantos”.
El torrezno era un pedazo de tocino frito o para freír.

En “Los locos de Valencia” se dice “que me mate una sartén con sus duelos y quebrantos”, lo cual da a entender que el manjar era frito.

En “Dos notas para el Quijote” se dice que como unos textos hablan de huevos y torreznos y otros de huevos y sesos, tal vez fuese variable el segundo componente de los Duelos y Quebrantos.
Nuestro Club quiere dar su opinión sobre esto y extraer de aquí una sabia lección para las vidas que llevamos y que pensamos llevar, incluso en el futuro.
En primera, reconocemos que adoramos al Quijote pues era un hombre con una vida muy sobria y austera que se conformaba con bien poco, cosa que, preconiza nuestro Club, pero en segunda queremos mostrar un poco de inconformidad con el hecho de que de una comida para gente muy pobre que se llamaba Duelo partió la cosa de que todo lo que sea poca comida para pobres es cosa de duelos y por tanto de tristeza hasta llegar a hoy en día donde Duelo, Tristeza y Melancolía son casi sinónimos.
Continuará….

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